
La ONG Azul Ambientalistas rechazó el vertido indiscriminado de escombros y desechos sólidos en las costas del estado La Guaira, específicamente en sectores como Playa El Yate (Caraballeda), Naiguatá y Tanaguarena luego del doble terremoto que azotó a Venezuela.
Gustavo Carrasquel, director general de Azul Ambientalistas, alertó que la contaminación ya se está extendiendo a las costas de los estados Falcón, Aragua y Carabobo, donde se reporta el avistamiento de desechos plásticos flotantes.
Denunció que la acción se trata de una «agresión directa e irreversible» contra los ecosistemas marinos-costeros, según reseñó una nota de prensa.
Carrasquel junto a Yohan Flores, directivo de la organización, aseguraron que entre los materiales arrojados al mar se evidencia la presencia de cabillas, vigas de metal, madera, plásticos, electrodomésticos, transformadores de luz, grasa, gasolina y diversos componentes químicos de alta peligrosidad.

Los ambientalistas advirtieron que entre las consecuencias está la destrucción del ecosistema y alteración de flora y fauna, que provoca la muerte y el desplazamiento de especies endémicas.
También, explicaron, se puede producir un bloqueo de la fotosíntesis marina. “La disolución de materiales como el yeso está creando una ‘capa blanca’ sobre el agua y el fondo marino. Esta capa impide el paso de la luz solar, bloqueando la fotosíntesis de las algas y afectando la base de la cadena alimenticia del océano”, precisaron.

Alertaron que la pesca y el turismo representan el principal motor económico del estado La Guaira y que el deterioro de las playas podría ahuyentar la actividad turística, mientras que la contaminación de las aguas podría destruir la producción pesquera local.
La ONG Azul Ambientalista recomendó el cese inmediato del vertido, la creación de un centro de acopio y clasificación, la activación de un plan de contingencia y mitigación y la fiscalización ambiental.
Caracas / El Pitazo


