
Un jet privado Learjet 60 se estrelló este domingo 1 de noviembre en una zona residencial del condado de Palm Beach, Florida, y murieron las nueve personas que iban a bordo, confirmó el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, quien lo calificó como “una horrorosa tragedia”. Aún no se sabe si hubo víctimas en tierra.
La aeronave había despegado esa mañana del Aeropuerto Internacional Austin-Bergstrom, en Texas, y se dirigía a las Bahamas, según fuentes citadas por NBC News y Telemundo. El Departamento de Bomberos y Rescate del condado lo calificó de “incidente extenso”.
Videos difundidos en redes mostraron al jet cayendo a gran velocidad sobre la acera de una calle residencial, cerca de vehículos en circulación. El impacto dejó un gran cráter en el pavimento y un incendio con una densa columna de humo negro. Cayó cerca de un pequeño centro comercial y de una zona de casas prefabricadas.
Telemundo informó que en redes circularon falsedades, como que se había tratado de un misil, algo que las autoridades desmintieron. El accidente tampoco ocurrió en Mar-a-Lago, a unos 9,6 kilómetros (6 millas) en auto. El presidente Donald Trump no estaba allí: viajó el domingo a Iowa y Kansas para mítines de campaña.
Las autoridades no han informado la causa ni las identidades de los fallecidos, ni si hubo heridos o víctimas en tierra. El accidente se suma a otros recientes de aviación en Florida, como el del avión de carga de Amazon que se salió de la pista en Miami en septiembre y dejó al menos cinco muertos.
Miami / Redacción Web


