
"El aparato represivo del Estado venezolano permanece intacto y mantiene la capacidad de cometer violaciones de derechos humanos", alertó este miércoles la Misión Internacional Independiente de la Organización de Naciones Unidas (ONU) para el país sudamericano en su más reciente informe sobre la coyuntura del país en 2026.
A pesar de una reducción en las detenciones de larga duración y la excarcelación de cientos de presos políticos tras la intervención estadounidense del 3 de enero que derivó en la captura del gobernante Nicolás Maduro, el organismo advirtió "que no existen reformas institucionales que garanticen la continuidad de estos avances".
"La reducción de algunas de las formas más severas de represión es significativa, pero de ninguna manera constituye una transformación del sistema que las hizo posibles", afirmó Sofía Macher, presidenta de la misión, citada por la agencia EFE.
El informe de la Misión de la ONU detalla que leyes utilizadas para criminalizar la disidencia siguen vigentes, los servicios de inteligencia conservan sus estructuras y al menos 19 altos funcionarios vinculados a previas violaciones sistemáticas continúan en puestos clave.
Asimismo, el ente documentó 64 nuevos casos de tortura desde enero -incluyendo métodos degradantes en El Rodeo I y Fuerte Guaicaipuro- y calculó que entre 300 y 500 personas siguen detenidas por motivos políticos.
Un estudio complementario que la misión presentará este viernes ante el Consejo de Derechos Humanos concluye que los grupos armados conocidos como "colectivos" funcionan como "parte central del aparato represivo estatal" y no como facciones periféricas.
El documento sostiene que su expansión respondió a una estrategia política coordinada con las fuerzas de seguridad, las cuales han integrado a miembros de estos grupos en sus filas.
Ante este panorama, el comisionado canadiense Alex Neve instó a la comunidad internacional y a EE. UU. a presionar por reformas estructurales profundas, advirtiendo que, sin independencia judicial ni el desmantelamiento de los cuerpos de coacción, cualquier apertura política en Venezuela seguirá siendo "frágil y reversible".
Ginebra / Redacción Web


