
El grupo Raíces del municipio Benítez, en el estado Sucre, aportará la nota cultural a la celebración de la Feria de El Pilar, que se iniciará en la semana del 10 de octubre, con el montaje de la obra “Miguelina del Pilar, reino de pasión, cacao y temblor”.
Se trata de una apuesta que combina lo tradicional de la región con los cuentos de hadas y que contará con unos 200 actores, en una producción que dura tres horas en escena.
La obra se realizará el 12 de octubre y contará con un desfile alegórico el 10 de octubre, desde la plaza del Estudiante de la localidad, hasta la concha acústica Gualberto Ibarreto, donde se realizará el montaje.
Pilar José Rojas Fernández, artista plástico local y dramaturgo de la obra, explicó que la trama narra una leyenda sobre una serpiente ancestral, un pacto, una princesa y una batalla.
La historia cuenta la leyenda de Ciara, una serpiente ancestral que vive bajo el pueblo o reino del Pilar y hace un pacto con el rey para darle prosperidad tras seis años de carencia, en los que no se daba el fruto del cacao.
El rey ofrece a su única hija, de apenas 10 años, con la condición de que mientras se mantenga virgen el pueblo florecerá y la naturaleza mantendrá su equilibrio. Al cumplir 18 años, Miguelina del Pilar es coronada princesa y conoce a Óscar, un campesino que se cuela en la ceremonia porque el rey había mandado a amputarle la pierna a uno de sus hermanos.

La obra culmina con una batalla entre el ejército de Miguelina y el ejército de Ciara, que representa la villa. “Miguelina tendrá que decidir entre el amor de Óscar o el bienestar de su reino”, adelantó.
El director destacó que la pieza contiene alegorías sobre el valor de la familia, el compromiso, el sacrificio, el perdón y la necesidad de dejar caprichos personales por un bien mayor.
Sobre el apoyo, indicó que el patrocinante oficial es la Fundación San José, aunque los actores son los principales benefactores, pues costean su propio vestuario y aportan colaboraciones.
Explicó que los recursos se destinan a levantar un castillo de 27 metros de ancho por 8 de altura, casitas que reflejan el pueblo, plataformas para las sirenas y utilería. Señaló que el sector comercio ha colaborado con cosas puntuales, como caramelos, alambre o clavos, pero no con financiamiento directo.
Expresó que espera que el público se retire con un buen sabor de boca y con la convicción de que vale la pena apostar por la cultura de los pueblos, el respeto, el valor de la familia y la amistad.
Sucre/ Yumelys Díaz


