
La Fundación Vivarium encendió las alarmas en Venezuela tras detectar la comercialización de suero antiofídico falsificado, una irregularidad que pone en riesgo inminente la vida de quienes sufren mordeduras de serpientes. Según el informe de la organización, las autoridades sanitarias identificaron lotes que carecen de principio activo, lo cual significa que el producto resulta incapaz de neutralizar las toxinas en el organismo.
Esta situación no solo es ineficaz, sino que agrava las consecuencias del envenenamiento al generar una falsa sensación de seguridad mientras el daño sistémico progresa. Ante este escenario, la fundación enfatiza que el antiveneno debe adquirirse exclusivamente a través de canales oficiales y verificados que garanticen su trazabilidad y eficacia real.
Es fundamental comprender que la producción de este insumo no puede realizarse en laboratorios comerciales comunes, ya que requiere una infraestructura científica avanzada y protocolos sumamente rigurosos. En Venezuela, esta labor recae exclusivamente en Biotecfar, ente adscrito a la Universidad Central de Venezuela (UCV).
El proceso se describe como complejo y costoso, pues implica la obtención de venenos específicos para inmunizar a los animales productores de anticuerpos y largos periodos de desarrollo biológico. Por ello, cualquier oferta de suero que provenga de fuentes no autorizadas representa una alta peligrosidad.
Más allá de la autenticidad del producto, la organización advierte sobre fallas recurrentes en el manejo clínico del accidente ofídico. Un punto crucial radica en que el suero debe administrarse únicamente en entornos hospitalarios debido al riesgo de reacciones alérgicas severas, como la anafilaxia.
Asimismo, la Fundación Vivarium aclara que la dosis inicial jamás debe fraccionarse en aplicaciones separadas; la neutralización del veneno debe ser total y oportuna, ya que las administraciones parciales permiten que la toxina continúe destruyendo tejidos y órganos, lo cual dificulta la recuperación del paciente.
Para enfrentar este desafío de salud pública, se insta a las comunidades expuestas a fortalecer sus planes de prevención y respuesta. Esto incluye identificar previamente los centros de salud que cuentan con existencia de suero y asegurar que se respete la cadena de frío, indispensable para mantener la potencia del fármaco.
Finalmente, los expertos recalcan la importancia de acudir de inmediato a atención médica especializada, evitando el uso de remedios caseros o prácticas tradicionales que solo logran retrasar un tratamiento que marca, literalmente, la diferencia entre la vida y la muerte.


