
La Fundación Caja Navarra ha destinado 50.000 euros al fondo común que gestiona el Comité de Emergencia Español con el objetivo de dar respuesta a las necesidades más urgentes de las comunidades afectadas por los devastadores terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio.
La contribución procede del Fondo de Emergencias de la entidad navarra, una partida económica reservada para intervenir de manera ágil ante crisis humanitarias en sus fases iniciales.
Según EFE, esta asignación se integra a la bolsa común que canaliza el Comité de Emergencia Español, alianza que distribuye de forma equitativa los recursos entre las ocho Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que la integran: Acción contra el Hambre, Aldeas Infantiles SOS, Educo, Entreculturas, Médicos del Mundo, Oxfam Intermón, Plan International y World Vision.
Las organizaciones ejecutan la asistencia en directa coordinación con socios y entidades locales, desplegando su acción en las zonas con mayores afectaciones, entre las que destaca el estado La Guaira, así como otros territorios golpeados directa e indirectamente por los seísmos.
La intervención humanitaria prioriza el auxilio a la población en situación de mayor vulnerabilidad mediante el suministro de agua y alimentos, asistencia económica directa, soluciones de protección y refugio, atención médica y apoyo psicosocial, dinámicas para la prevención de brotes epidémicos y programas de acompañamiento educativo para la infancia.
Casi dos meses después de la tragedia, el balance del impacto refleja más de 5.000 personas fallecidas, más de 16.740 heridos y miles de familias damnificadas en comunidades con severos daños en sus infraestructuras. Tras la fase crítica de rescate, las operaciones de ayuda se orientan ahora a permitir que los habitantes retomen sus actividades cotidianas bajo condiciones de seguridad: el retorno a entornos habitables, la reactivación de servicios básicos, la reapertura de espacios comunitarios y educativos, y la contención de riesgos sanitarios.
Sara Barbeira, directora del Comité de Emergencia Español, advirtió sobre la complejidad de la coyuntura actual: "Más de un mes después de los terremotos, el reto al que se enfrentan las ONG internacionales especialistas en ayuda humanitaria del Comité de Emergencia es que las familias puedan volver a una rutina segura sin que la emergencia se transforme en una crisis sanitaria. Evitar enfermedades y acompañar la recuperación física y emocional es ahora determinante".
Por su parte, el presidente de la Fundación Caja Navarra, José Ángel Andrés, subrayó el marco normativo y conceptual que sustenta la ayuda.
"La Fundación vuelve a incidir en una de sus premisas básicas: poner en el centro a las personas. Solo de este modo se entiende el compromiso anual de nuestra entidad con la cooperación internacional y la atención que se presta a las personas que más lo necesitan, tanto en situaciones de emergencia como en otras que se han dilatado en el tiempo", dijo a Navarra Televisión.
La institución destina anualmente el 1,4 % de su presupuesto a la cooperación internacional, estructurando su alcance a través de un fondo para emergencias inmediatas y otro enfocado en crisis humanitarias olvidadas. Paralelamente, impulsa el proyecto de comunicación Inolvidables, iniciativa orientada a visibilizar y sensibilizar sobre realidades complejas que han perdido cobertura mediática u oficial.
Al igual que en intervenciones previas —como la ayuda canalizada ante la crisis originada por la DANA en Valencia—, la estrategia de la Fundación Caja Navarra busca potenciar el alcance de los recursos sumando capacidades con plataformas especializadas de amplia trayectoria operativa en la zona del desastre.
Madrid / Redacción Web


