
Familiares de militares y civiles detenidos por la denominada Operación Gedeón solicitaron este viernes el apoyo de la embajadora de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu. A través de una misiva entregada en la sede diplomática, el grupo exigió que el gobierno estadounidense interceda ante lo que califican como un "plan de exterminio lento".
"Embajadora Laura Dogu, ayúdenos. Le dejamos una carta; el régimen aún no quiere liberar a los presos políticos militares", exclamó una de las voceras. Las familias manifestaron su temor de que las autoridades intenten silenciar a los detenidos para ocultar las secuelas de los maltratos. "¿Los quieren matar para que después no hablen de todas las torturas que han recibido?", cuestionaron durante la jornada.
La desesperación de los parientes aumentó tras la confirmación de una huelga de hambre iniciada por un grupo de reclusos en el Fuerte Guaicaipuro. Los prisioneros tomaron esta medida extrema como protesta ante los tratos crueles, inhumanos y degradantes que denuncian a diario.
Asimismo, las familias identificaron de forma directa al mayor de la GNB, Mike Oyarbis Calderón (alias "Sirio"), exdirector del recinto, como uno de los principales responsables de estos abusos. "El Fuerte Guaicaipuro es una cárcel para matarlos lentamente. No queremos que nuestros muchachos mueran", sentenció un familiar.
Durante una vigilia realizada el pasado viernes 27 de marzo cerca de El Helicoide, la ciudadana Betzy Orellana denunció al ministro de Servicio Penitenciario, Julio García Zerpa. Orellana responsabilizó al alto funcionario de ordenar castigos físicos y proferir amenazas directas contra los prisioneros de la Operación Gedeón.
A pesar de las presiones, las mujeres aseguraron que mantendrán su lucha en las calles y en instancias internacionales. El grupo espera que la renovada presencia diplomática de Estados Unidos en Caracas sirva como un canal efectivo para verificar el estado de salud de los oficiales y lograr su eventual liberación.
Caracas / Redacción web


