
Este 12 de febrero de 2026, la juventud universitaria venezolana tomó las calles en distintas regiones del país para transformar la fecha conmemorativa en una jornada de exigencia civil. En el estado Bolívar, una nutrida representación estudiantil marchó bajo la consigna «Juventud = Futuro», dejando claro a través de sus cánticos que la movilización no era un desfile protocolar, sino una protesta activa por la situación del país. Los manifestantes en esta entidad portaron pancartas donde señalaban que la liberación de los presos políticos representa un «verdadero acto de paz».
De manera simultánea, en el estado Mérida, el Movimiento Estudiantil Ulandino protagonizó una caminata que partió desde las instalaciones de la Universidad de los Andes (ULA). Los estudiantes merideños cruzaron la ciudad con el objetivo de llegar a la sede regional de la Defensoría del Pueblo, donde consignaron sus demandas.
Con una pancarta frontal que sentenciaba: «Somos la generación que se negó a ver morir su esperanza», los jóvenes de la ULA se unieron al clamor nacional por la amnistía, la libertad y una transición política en el país.
Ambas movilizaciones coincidieron en un punto central: la exigencia inmediata de libertad para todos los presos políticos, consolidando un mensaje unificado desde el sur y el occidente de Venezuela durante este 12 de febrero.
Lara / El Impulso


