
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) reportó, este sábado, el derribo de dos vehículos aéreos no tripulados procedentes de Irán en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.
Según el comunicado del organismo militar, los dispositivos representaban una amenaza directa para el tráfico marítimo internacional en esta vía estratégica, por la que transita aproximadamente la quinta parte del suministro global de petróleo.
A través de una declaración oficial, el Centcom ratificó que las fuerzas estadounidenses desplegadas en la región permanecen en estado de alerta para neutralizar cualquier acción hostil que comprometa la seguridad de la navegación comercial.
Este nuevo incidente se enmarca en una secuencia de confrontaciones directas ocurridas durante las últimas tres semanas, las cuales han puesto a prueba la estabilidad del cese del fuego pactado en el mes de abril.
Sólo 24 horas antes, las fuerzas norteamericanas habían inutilizado otros cuatro drones iraníes y destruido varias estaciones de radar terrestres. Como contraofensiva, Teherán dirigió ataques contra instalaciones militares con presencia estadounidense en Kuwait y Baréin.
A pesar del incremento de la actividad bélica en la zona, el Departamento de Defensa de Estados Unidos ha insistido de manera formal en la vigencia técnica del acuerdo de cese del fuego.
El trasfondo diplomático del conflicto permanece estancado. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reconoció en declaraciones a la cadena NBC News que las autoridades iraníes no han suscrito el acuerdo definitivo para el cese formal del conflicto de manera permanente.
No obstante, el mandatario estadounidense calificó la postura de los líderes de Teherán como un repliegue táctico, asegurando que la presión internacional y las condiciones geopolíticas actuales forzarán a la República Islámica a retomar la vía de la negociación con Washington en el corto plazo.
Miami / Redacción Web


