
Cuando restan 25 días para la realización del referendo consultivo sobre el Esequibo, el conflicto entre Venezuela y Guayana por la delimitación territorial, alcanza nuevas cotas de tensión.
Las declaraciones de voceros de ambas naciones sobre la pertinencia o no de la actuación de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) para la resolución de la pugna, han atizado la polémica llegando incluso a asomar amenazas de resolución no diplomáticas.
Durante un Acto de Unión Nacional en Defensa de la Guayana Esequiba, realizado este martes en el Teatro Teresa Carreño en Caracas, el jefe de Estado, Nicolás Maduro, enfatizó que Venezuela no ha reconocido ni reconocerá la jurisdicción de la CIJ de La Haya, órgano adscrito a la Organización de Naciones Unidas (ONU) como árbitro imparcial para solventar la controversia por el territorio.
En cadena nacional, el mandatario hizo un recuento histórico, dividido en cinco fases, del camino diplomático que ha recorrido el país desde 1899, cuando se firmó el laudo arbitral de París, para recuperar 159 mil 542 kilómetros cuadrados (km2) -15% del territorio venezolano-, que Guyana -nación de 37 mil km2-, ha buscado anexar a su geografía.
Maduro enfatizó que tras el establecimiento del Acuerdo de Ginebra en 1966, el compromiso de ambas naciones fue el de dialogar amistosamente para resolver la disputa.
No obstante, luego de que en 2015 la transnacional estadounidense Exxon Mobil descubriera un yacimiento de hidrocarburos en la parte marítima del territorio reclamado, se sucedieron una serie de acontecimientos que llevaron a que tres años después, en 2018, la ONU dejara de lado los intentos de negociación por el mecanismo de los buenos oficios, y se remitiera el caso a la Corte Internacional de Justicia.
“Que nadie se deje confundir. Venezuela jamás ha aceptado a la Corte Internacional de Justicia por tres razones: primero, tenemos la posición histórica blindada de no reconocimiento a la CIJ por todos los gobiernos desde 1945 a la fecha; segundo, el Acuerdo de Ginebra obliga que la opción de la Corte debe ser firmada y aprobada por el Estado venezolano; y tercero, los Estatutos de la Corte obligan a que los Estados (de manera consensuada) reconozcan su jurisdicción ante cualquier circunstancia o diferencia. Y Venezuela no la reconoce. Razones de peso y muy poderosas”, dijo Maduro durante el acto en el que participaron diputados, alcaldes y gobernadores del chavismo y la oposición.

La Corte Internacional de La Haya, convocó a Venezuela para este 14 de noviembre al inicio de unas audiencias públicas, luego de que Guyana solicitara ante la instancia judicial, medidas provisionales para anular el referendo consultivo sobre el Esequibo previsto para el 3 de diciembre.
Adicionalmente, el primer ministro de Guyana, Mark Phillips, declaró este martes, que el “tiempo de negociar” con el gobierno de Maduro “se acabó”.
“No habrá necesidad de dialogar. No habrá reunión entre Maduro y el presidente (guyanés) Irfaan Ali (…) Dejemos que la CIJ decida. Dejemos que la CIJ sea el juez y emita un fallo definitivo sobre esta controversia. El Esequibo pertenece únicamente a Guyana y a los guyaneses. Juntos aseguraremos el triunfo de la justicia y preservaremos la soberanía de nuestra nación”, dijo Phillips.
Maduro aprovechó el acto de este 7 de noviembre para fustigar, tanto al presidente como al Primer Ministro de Guyana, y las intenciones de otorgar a transnacionales bloques para explotación de riquezas naturales (gas y petróleo) tanto en la zona sin delimitar, como en aguas territoriales de Venezuela.
“El presidente de Guyana (Irfaan Ali), títere de la Exxon Mobil y del Comando Sur, se presenta vestido de militar, insultando a Venezuela y entrega licencias para bloques petroleras en aguas del Delta Amacuro y en aguas por delimitar”, señaló Maduro.
Agregó el mandatario que, Guyana actúa cumpliendo órdenes del bufete de abogados de la Exxon Mobil, al introducir una acción “temeraria” ante la CIJ, con la “inaudita” pretensión de suspender el referendo.
“A los que tienen buen oído, que oigan bien: el referendo del 03 de diciembre va. Llueve, truene o relampaguee, nuestro pueblo decidirá soberana y democráticamente su futuro y destino”, agregó Maduro.
Aseveró el jefe de Estado que la consulta popular sobre la zona en reclamación, dará inicio a un plan de acción para los próximos años.
“Todos los gobiernos que tengan que venir, en el 2030, 50, 60, 80, que tengan el dictamen y el mandato del pueblo”, agregó durante el acto.
Advirtió al Primer ministro de Guyana, que Venezuela “no es un país de cobardes”. “Somos un país de paz, pero dispuestos a defender sus derechos históricos (…) Basta de ofensas, basta de provocaciones”, advirtió Maduro.
El pasado lunes, el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, acompañado de integrantes del Alto Mando Militar, llevó a cabo “trote militar” con el buscaba enviar un mensaje en defensa de los derechos históricos de Venezuela sobre el Esequibo.
“Hemos iniciado un trote en todas las guarniciones del país. Tenemos una Fuerza Armada Nacional Bolivariana llena de alegría patriótica, con cantos y consignas”, expresó.
Algunos analistas y voceros opositores han advertido que el país no debe cerrar la puerta a la negociación ante la CIJ, tal como apuntan, tanto funcionarios gubernamentales, como la propia pregunta 3 del referendo. Proponen, en cambio, acudir al órgano judicial y presentar los argumentos pertinentes ya que esta podría ser la última instancia legal en la que se pueda dirimir el conflicto.
Caracas / Rodolfo Baptista


