
Más de 20 familias que residen en la avenida Juan de Urpín de Barcelona, y sus alrededores, llevan varias semanas conviviendo con los olores desagradables que generan las aguas servidas derramadas frente a sus hogares.
Según vecinos, la situación ya tiene más de cinco meses de vigencia y al parecer se debe a la falta de limpieza en un arroyo cercano.
Añadieron que han reportado la situación a la Corporación de Servicios Públicos de la Alcaldía del municipio Simón Bolívar, pero de momento no tienen respuesta de ningún tipo.
También detallaron que uno de los puntos más críticos está a la altura del conjunto residencial Los Chaguaramos, aunque se ven afectadas hasta seis calles de esa área. Incluso algunos lugareños han tenido que construir especies de puentes improvisados con tablas para poder ingresar a sus hogares, pues el líquido putrefacto ocupa parte del frente de las viviendas.
Miguel Aparicio es uno de los vecinos que se ven perjudicados por las cloacas derramadas en la Juan de Urpín.
Considera el problema de gravedad, pues lo ve como una fuente de posibles enfermedades para todos los que viven en la zona.
"En la comunidad hay niños y ancianos, expuestos a todo tipo de enfermedades, mal olor y demás consecuencias de las aguas", expresó el hombre.
Precisó que en diferentes medidas los afectados son los que residen en las calles San Martín, 23 de Enero, Oriente y callejón Oriente.
Añadió que el arroyo que amerita mantenimiento para que el líquido corra está en la calle Tamare.
Barcelona / Javier A. Guaipo


