
En medio de la ola de intervenciones de la administración de Donald Trump a Venezuela (incluyendo instituciones, Poderes Públicos, áreas comerciales y de servicio) que se han registrado desde el 3 de enero, hay una que parece haber pasado bajo la mesa, pero no por ello es menos importante.
En los últimas semanas representantes del Departamento de Estado de EE.UU. y del Departamento del Tesoro se han reunido con autoridades del Ejecutivo y del Banco Central de Venezuela (BCV) para afinar detalles sobre cuáles serán las próximas acciones a seguir, pero, además, los encuentros incluyeron a un equipo del Numisma Bank, una instancia financiera constituida hace dos años en Connecticut, dedicada al servicio de distribución y compra venta mayorista de efectivo en billetes (dólares y euros), a bancos centrales de distintos países (como por ejemplo, ya lo ha hecho con Libia).
En un comunicado publicado la semana pasada, el BCV señaló que la reunión con Numisma Bank busca “consolidar alianzas estratégicas”, y objetivos como “lograr la estabilidad cambiaria y el equilibrio monetario” del país.
Aunque no se habla directamente de “dolarizar” la economía venezolana, todo hace pensar que los planes en este momento apuntan en esa dirección, dada la función primordial de Numisma Bank.
Desde los años 2017 y 2018, y en medio de un desbocado proceso de hiperinflación, Venezuela ya había entrado, según la firma Ecoanalítica, en una “dolarización espontánea y caótica que parecía profundizarse generando un sistema de exclusión social sin los beneficios de una dolarización formal”. Ya para comienzos de 2029 se pagaban en dólares 93,5% los equipos electrónicos, celulares y computadoras; 84% de los electrodomésticos; y 72,2% de los repuestos para vehículos.
No obstante, lo que se procura en este momento -aunque no se han dado detalles y no se ha hablado de la desaparición del bolívar-, es un desembarco más agresivo y organizado de la moneda extranjera.
En una entrevista con El Tiempo, el economista y académico Daniel Lahoud, explicó algunos de los alcances que podría tener la aplicación de una medida como esta en el país.
RB-¿Qué significa la dolarización? ¿Es posible aplicarla en Venezuela?
DL-La dolarización es la renuncia a tener moneda nacional y declarar legalmente que la moneda de curso legal en un país es el dólar norteamericano. Es el anuncio oficial que el país adopta una moneda emitida por otro país y que se compromete a no realizar política monetaria.
Claro que es posible aplicarla en Venezuela, así como en cualquier país. Eso es una decisión soberana. En el caso de Venezuela, si lees el artículo 318 dice: “Las competencias monetarias del Poder Nacional serán ejercidas de manera exclusiva y obligatoria por el Banco Central de Venezuela. El objetivo fundamental del BCV es lograr la estabilidad de precios y preservar el valor interno y externo de la unidad monetaria. La unidad monetaria de la República Bolivariana de Venezuela es el bolívar. En caso de que se instituya una moneda común en el marco de la integración latinoamericana y caribeña, podrá adoptarse la moneda que sea objeto de un tratado que suscriba la República”. Lo cual, casi nos coloca en la ruta de poder dolarizar, por medio de un acuerdo simple del Ejecutivo o del parlamento. La dolarización se ejecuta así, toda la base monetaria, “Moneda electrónica o física”, se convierte y “el encaje” se convierte en dólares al tipo de cambio al cual se haga la dolarización, y los que tenemos cuentas en los bancos, nuestros saldos se convierten en dólares al tipo de cambio de la dolarización, y quien tiene billetes, puede ir al banco comercial en el que tiene cuenta y convierte sus billetes en billetes de dólar. Eso es lo fácil del proceso. Nosotros hemos vivido muchas reconversiones, cuando le quitaron tres ceros al bolívar, cuando le quitaron cinco, cuando le quitaron seis. Es igual, punto por punto. no hay ninguna complejidad.
RB-¿Es posible bajar la inflación en Venezuela con la dolarización?
DL-La inflación tiene un componente inercial, es como cuando frenas el carro o la moto, si lo haces de golpe, puedes dejar una marca en el pavimento, y así vamos a tener dos o tres meses de inflación alta, pero de ritmo descendente, hasta que la inflación desaparece, como por arte de magia. Todos los países que dolarizaron vivieron ese fenómeno.

RB-¿En qué lapso de tiempo se puede aplicar?
DL-El problema de esto es que el Gobierno no va a poderse financiar más nunca con el Banco Central (y eso es la inflación, algunos colegas dicen que es el alza de precios, no, es la emisión de dinero sin respaldo por parte del banco central) Eso significa, que el Gobierno se va a tener que disciplinar, es decir, no va a gastar más de lo que le entra, por lo que va a tener que generar “desempleo público,” reducción de burocracia y en última instancia reducir los impuestos. Eso es una noticia muy buena en el mediano y largo plazo para todos y cada uno de los venezolanos. Pero una mala noticia en el corto plazo para quienes viven de la brecha o de la gestión de contratos y empleo por parte del gobierno.
Desde comienzos de enero hasta el pasado viernes 21 de agosto, la cotización del dólar oficial se había incrementado 158,28%, al pasar de Bs 301,97 a Bs 779,95 en casi ocho meses. En 2025, en un lapso similar, el incremento de la divisa estadounidense fue casi similar (160,74 %). No obstante, este año la intervención del BCV con inyecciones de moneda extranjera en la banca para tratar de mantener a raya el diferencial cambiario, han sido mayores y más difíciles de alcanzar. Según la firma Aristimuño, Herrera y Asociados, el BCV inyectó en 2025 a la banca nacional $3 mil 154 millones, una cifra que ya para mayo de 2026 se había sobrepasado ($ 4 mil 863).
RB-¿Cuál es el diferencial cambiario actual? ¿La dolarización de la economía como afectaría este factor en términos de precios de bienes y servicios?
DL-El diferencial bajó. (El viernes 21 de agosto) fue de 16.9 % pero llegó a estar en 50%. Sin embargo, esa brecha siempre va a existir, mientras exista un control de cambios, porque representa el grado de la incertidumbre, fue más baja el año anterior cuando entregaban dólares en efectivo en los bancos, hoy es menor, porque están a la espera de la participación de esta empresa, Nomisma Bank que supuestamente nos va a facilitar dólares en efectivo y bueno, si efectivamente aparecen puede bajar pero no desaparecer, porque la brecha es producto de la existencia de un control de cambios que impide que quien quiera compre y consiga todos los dólares que quiera. La única manera de acabar con la brecha es eliminar el control de cambios, no con más intervención del BCV en el mercado de cambios. Si dolarizaran o eliminaran el control de cambios, la brecha desaparecería, porque todos podrían conseguir dólares y eso acabaría totalmente con la incertidumbre cambiaria, la dolarización además aportaría una ventaja, porque al acabar con la inflación, cualquier estimación es mucho más confiable y los empresarios podrían realizar una planificación mucho más segura de sus negocios. Esa es en efecto, la ventaja de la dolarización. Además, la reducción de la brecha mejora el panorama inflacionario, por lo que la eliminación de la brecha acaba con el escenario inflacionario dándole seguridad a los inversionistas y a los particulares.

RB-¿Cree que EE.UU. esté comprometido con esta idea de dolarizar
DL-Es una pregunta especulativa. Recordemos que en noviembre son las elecciones de medio término en EE. UU. Trump puede vender la dolarización venezolana como un ladrillo en el muro de la política de “Make American Great Again” porque consiguió que un país que había abandonado la relación con USA, ahora hasta adopta la moneda norteamericana, por lo que apoya sus políticas.
Caracas / Rodolfo Baptista


