Ante la escasez de agua que desde el pasado lunes padecen los habitantes de Barcelona debido al incendio ocurrido en la subestación de la zona industrial Los Montones, muchos están valiéndose de las tuberías públicas para surtirse, aunque sea de líquido no potabilizado.
Esta situación se observa en la autopista José Antonio Anzoátegui, al sur de la capital del estado, donde residentes de los sectores La Ponderosa, La Orquídea, El Viñedo, Mesones y adyacencias activaron más de cinco tomas de la red que agua cruda que, supuestamente, abastece al complejo criogénico.
Con carruchas, carretillas y vehículos hacían cola, grandes y chicos, para llenar tobos y pimpinas, a fin de procurarse el aseo personal y la higiene de la casa, pues la mayoría reservaría para el consumo el líquido potable que aún tenían. Al menos así lo manifestó el ama de casa Bárbara González.
“No tengo más opción que cargar de esta agua porque los cisterneros están cobrando mil bolívares soberanos en efectivo por llenar un tambor y no tenemos garantía de que sea agua potable”, expresó.
Oficial
A través de su cuenta en la red social Twitter, la Hidrológica del Caribe (Hidrocaribe) informó este domingo que la planta José Antonio Anzoátegui estaba fuera de servicio por una falla interna.
Horas más tarde, la empresa anunció que había iniciado el ciclo de distribución hacia la línea 1 y 2 del municipio Simón Bolívar, dejando de lado a estos sectores de Barcelona.
Sin embargo, habitantes de la avenida Costanera, Urbanización Arboleda, Tronconal sexto y Los Cortijos negaron que el servicio haya sido restablecido.
Barcelona / Elisa Gómez