
China desplegó este viernes a más de 5.000 personas para realizar labores de socorro, búsqueda y rescate tras el terremoto de magnitud 7 que sacudió anoche la región del Tíbet, en el oeste del país, y que ha dejado al menos 16 muertos, 76 heridos y 12.489 personas evacuadas.
La nueva cifra de heridos supera los 65 comunicados en la última actualización, cuando se informó de que once personas permanecían en estado grave y de que más de 300 hogares habían resultado dañados o destruidos, de acuerdo al centro de coordinación de emergencias de la ciudad de Nagqu. Después de que las autoridades locales realizaran durante la noche labores de búsqueda y recuento vivienda por vivienda, hasta el momento no se ha informado de ningún desaparecido.
Las más de 5.000 personas que participan en las labores de socorro se han organizado en grupos de búsqueda y rescate, atención médica, reubicación y suministros, según informó la agencia estatal de noticias Xinhua, que indicó que "todos los aspectos de la respuesta avanzan de forma eficaz y ordenada".
También intervino el Ejército, que hasta las 17:00 hora local (09:00 GMT) había movilizado a más de 400 militares y milicianos y realizado, entre otras tareas, un reconocimiento aéreo de varias aldeas con dos drones.
El Ministerio de Gestión de Emergencias elevó este viernes del nivel cuatro al tres la respuesta nacional por el desastre, dentro de una escala de cuatro niveles en la que el uno representa la máxima gravedad.
El presidente chino, Xi Jinping, ya ordenó esta mañana concentrar los esfuerzos en la búsqueda de supervivientes y la atención a los heridos, además de garantizar el alojamiento de los damnificados y reparar las infraestructuras dañadas, de acuerdo con Xinhua.
Xi advirtió de las dificultades que plantean la elevada altitud de la zona, las bajas temperaturas y las posibles réplicas, mientras que el primer ministro, Li Qiang, pidió reforzar la vigilancia sísmica y prevenir desastres secundarios.
El seísmo se produjo el jueves a las 22:33 hora local (14:33 GMT), con epicentro en el condado de Baqing, perteneciente a la ciudad de Nagqu, y a una profundidad de diez kilómetros, según el Centro de Redes Sismológicas de China.
La zona afectada se encuentra en la meseta tibetana, a unos 4.800 metros de altitud y en una región de elevada actividad sísmica, donde las bajas temperaturas dificultan los rescates.
Se habían registrado 413 réplicas hasta las 7:00 hora local de este viernes (23:00 GMT del jueves), la mayor de magnitud 4,3, según la Red Sismológica de China.
Expertos de la Administración Sismológica de China explicaron que el terremoto fue provocado por una fractura por extensión de la corteza terrestre, vinculada a la actividad tectónica de la meseta tibetana, y advirtieron de la posibilidad de nuevos temblores perceptibles durante los próximos días.
En enero de 2025, otro terremoto de magnitud 6,8 registrado en el condado tibetano de Dingri causó al menos 126 muertos y cuantiosos daños materiales.
Pekín / EFE


