
En las poblaciones de El Tigre y Guanipa, zona sur del estado Anzoátegui, los bajones de luz han resultado más destructivos que los apagones. Decenas de hogares reportan pérdidas de sus electrodomésticos, en un contexto donde el escaso poder adquisitivo complica la sustitución de los equipos.
Tan solo durante esta última semana, se registraron al menos cinco fluctuaciones eléctricas con gran intensidad en estas localidades sureñas. A Ciro Aguilar, habitante del sector 17 de Diciembre del municipio Simón Rodríguez, uno de esos bajones le dañó su licuadora.
"Dejé conectada la licuadora y con un bajón se le quemaron los cables, hace como tres días más o menos", relató.
Aguilar mencionó que como él, otras personas que viven en su comunidad quedaron sin aparatos. Señaló casos específicos de neveras y refrigeradores que dejaron de funcionar y desencadenaron pérdidas de alimentos de proteína animal, que ameritan mayor conservación.
"Ahora lo que hay es que comprar puro enlatado porque si compras carne, se te va a dañar", agregó el ciudadano.
La expresión con la que Lixanis Rodriguez, residente del sector La Esperanza, consigue describir estas rutinas de deficiencias eléctricas no es otra que "horrible".
"Los electrodomésticos se queman a cada ratico. A la nevera se le cambia a cada ratico el bimetálico (interruptor térmico que controla el sistema de deshielo automático), que es una pieza que sufre mucho y bueno, es horrible el día a día", comentó.

Noralkys Martínez, habitante del sector Los Olivos del municipio Guanipa, refirió que luego de un apagón también es común que el sistema de energía siga una dinámica de "sube y baja" por la variación del voltaje en las casas.
"Y eso es fatal para los artefactos. Por el momento no se me ha dañado nada, pero sí conozco vecinos que han perdido neveras, freezer, televisores. Si a mi se me llegara a dañar algo tendría que hacer un gran esfuerzo", aseveró.
Para los ciudadanos, a la angustia de perder un equipo también se suma el temor de un cortocircuito en este vaivén de la energía, como habría ocurrido recientemente en dos viviendas de El Tigre, que se incendiaron tras registrarse apagones y bajones de corriente.
El Tigre / Damary Díaz


