
Con la acreditación de la permisología ambiental y el respaldo expreso de las comunidades organizadas y sectores pesqueros, el proyecto turístico y de conservación Waterland inició formalmente su fase de edificación en el sector Taguantar del municipio Díaz, en la isla de Margarita.
El anuncio confirmó el cumplimiento de todos los parámetros legales exigidos por el ministerio para el Ecosocialismo.
El acto de firma oficial estuvo encabezado por la gobernadora del estado Nueva Esparta, Marisel Velásquez, acompañada por la directora y fundadora de Waterland Mundo Marino, Anmargret Mejía; y la presidenta del Consejo Legislativo del Estado Bolivariano de Nueva Esparta (Clebne), Jennyffer Gil, junto con representantes de la cartera ambiental y empresarios del sector.
La mandataria destacó que la iniciativa cuenta con todas las licencias y autorizaciones requeridas por la legislación venezolana para garantizar la viabilidad técnica y ecológica en la zona.

"Hoy ellos, con toda la permisología que requiere un proyecto de esta categoría, cuentan con la aprobación del ministerio del Ambiente, para que todo esté estrictamente enmarcado en la ley", afirmó Velásquez, desde la sede de la gobernación en La Asunción, municipio Arismendi.
Ubicado en un área estratégica de Playa Pacú, en la avenida Taguantar, el complejo abarcará una extensión de 300 metros de colindancia directa entre la vía principal y el mar.
Por su parte, Anmargret Mejía detalló la visión arquitectónica y el propósito ambiental del desarrollo.
"El sueño se hizo realidad y el pueblo lo clama. Este proyecto lleva distintas aristas en función del desarrollo sustentable. Su diseño contempla instalaciones dentro del agua para animales rescatados, una laguna especializada para mamíferos marinos y áreas de exhibición acondicionadas con hábitats naturales", explicó Mejía.
Asimismo, la vocera de Waterland subrayó el alcance social y de refugio que ofrecerá el recinto, precisando que albergará a más de 48 pelícanos que actualmente se encuentran bajo su custodia tras sufrir heridas que les ocasionaron la pérdida de sus alas.
Cabe recordar que la propuesta original se presentó en el año 2024 para ser ejecutada en el sector La Caranta; sin embargo, en aquel momento fue rechazada por los pescadores locales debido al impacto que podría generar sobre el caldero de sardinas.
Tras reevaluar su ubicación, el proyecto halló en Taguantar el espacio definitivo para su consolidación.
Nueva Esparta / Mario Guillén Montero


