
En la calle Ruiz Pineda del sector Sierra Maestra en Puerto La Cruz, persiste un botadero de basura que afecta a la comunidad. Además, varias alcantarillas que dan hacia la avenida permanecen abiertas, una situación que, de acuerdo con los habitantes, ha provocado accidentes automovilísticos.
Carmen Caraballo, residente del lugar, vive de primera mano las molestias ocasionadas por el bote de de desechos sólidos, especialmente por los olores que de allí emanan. “Yo no sé de dónde vienen exactamente; sé que es de allá arriba. Abren la puerta de su carrito y echan la basura allí”, comenta.
Añade que, más adelante, hay dos contenedores instalados para la recolección de basura. Sin embargo, pese a los reclamos, el punto aún persiste y la gran cantidad de desperdicios, junto con ramas y hojas, afectan la fachada de las viviendas.
José Manuel Rodríguez, un vendedor de pescado que hace vida en el lugar, menciona que cuando llueve toda la basura termina en la avenida, contamina la entrada y obstruye una de las alcantarillas, que permanece sin rejillas desde hace años. Esta situación aumenta la probabilidad de que carros y motos queden atrapados. “Eso ahí está peligrosísimo; sobre todo los fines de semana ocurren esos accidentes”, asegura.

La señora María Isabel Brito, quien se encontraba recostada en un chinchorro, relató que tiene 70 años viviendo en el sector y afirma que ese punto de basura ha perdurado durante todo ese tiempo. “Perro muerto, gato muerto, todo lo podrido lo traen para acá. Desde allá arriba vienen en los carros y echan los desperdicios ahí”, reclama.
Brito expresa que colocar otro contenedor de basura podría empeorar el problema. En su lugar, prefiere que se instalen carteles con mensajes como “no botar basura”, además de establecer reglas y aplicar medidas correctivas a quienes incumplan la normativa.
Por su parte, Maricruz Noriega, docente y residente de la zona, comentó que hace unas semanas se realizó una feria de venta de pescado. Cuando comenzó a llover, una moto cayó en una de las alcantarillas que se encuentran sin rejilla. “Una gente del consejo se la llevó para repararla y no la trajeron más. Eso tiene tiempo así; cuando llueve se tapa y nadie lo ve”, agrega.
La educadora recomienda implementar más cestos de basura y hace un llamado a la conciencia ciudadana para evitar la creación de nuevos puntos de desechos y el colapso de los drenajes.

En alerta constante
Otra situación que afecta al sector son los cortes prolongados de electricidad. Noriega, quien cuida a su madre, relata que cuando no hay suministro debe trasladarla al porche para poder atenderla, una situación que dificulta su rutina diaria.
José Manuel Rodríguez también ha vivido las consecuencias de las fluctuaciones y los apagones constantes. “Me quedé sin televisor y sin nevera; ahora, ¿cómo los compro?”, dice.
Aunque la comunidad acostumbra esperar el restablecimiento del servicio eléctrico frente a sus viviendas, señalan que permanecer cerca de un cúmulo de basura no alivia la situación que deben enfrentar diariamente.
Puerto La Cruz / Ismelvia Dugarte


