
Habitantes y comerciantes de la avenida Centurión de Barcelona, municipio Simón Bolívar del estado Anzoátegui, denunciaron que están cerca de cumplir un mes sin electricidad 220v.
Según indicaron, la falla existe desde el 6 de agosto, cuando explotó y se quemó uno de los tres transformadores ubicados cerca del liceo Mercedes de Pérez Freites. Agregaron que incluso pasaron dos días sin luz, hasta que una cuadrilla de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) acudió al sitio, pero solo les repusieron la energía 110v.
Los vecinos señalaron que el equipo dañado lo había comprado la comunidad hace tres años, pero actualmente se les hace cuesta arriba cubrir nuevamente ese gasto. Además hicieron énfasis en que el grueso de los afectados son adultos mayores con enfermedades crónicas, por lo que piden ayuda a las autoridades competentes.
Personas en riesgo
Evelyn García, una de las habitantes de la avenida Centurión, comentó que entre los perjudicados hay dos personas que sufren de alzheimer, sumado a un nutrido grupo de adultos mayores, que se ven obligados a lidiar con las altas temperaturas que suelen registrarse en la zona ante la imposibilidad de utilizar los aires acondicionados.
"Por eso hacemos un llamado a las autoridades para que nos solventen la situación a la mayor brevedad posible", dijo Pereira, quien insistió en que se ha hecho difícil reunir nuevamente para adquirir el transformador, como lo hicieron tres años atrás.
Reportes sin respuesta
Obed Ríos, comerciante que también hace vida en el trayecto de la avenida, aseveró que al no tener electricidad 220v hay quienes corren riesgo de perder mercancía, pues no tienen forma de almacenarla a las temperaturas adecuadas.
"Las cava (cuarto) y las neveras que usan ese tipo de luz se ven afectadas. Aparte, nos entra en el día lo que es el horario de restricción de la luz, que son seis horas. Entonces nos estamos viendo muy pero muy afectados", agregó.
Ríos añadió que han acudido a Corpoelec a reportar la situación, pero hasta el momento siguen sin obtener respuesta positiva. También han apelado a las redes sociales y otros mecanismos de presión, aunque por ahora han sido en vano los intentos.
Barcelona / Javier A. Guaipo


