
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) emitió una nueva alerta el 7 de julio sobre la situación en el centro de reclusión El Rodeo I, en el estado Miranda. Denuncian que los presos permanecen en esa infraestructura presuntamente afectada por el doble sismo registrado el pasado 24 de junio.
En un comunicado difundido en sus redes sociales, la organización afirma que ha recibido reportes de los propios reclusos sobre la existencia de columnas fracturadas y daños en las camas de cemento donde duermen, lo que, a su juicio, representa un riesgo para la integridad de los presos.
El comité asegura que recientemente un ingeniero inspeccionó las instalaciones acompañado de dos funcionarios policiales. Aunque después se informó que el recinto era “habitable“, según Clippve los presos políticos afirman que el profesional les confesó que fue coaccionado para emitir ese diagnóstico, y lo hizo por temor a represalias.
Asimismo, denuncia que, pese al supuesto deterioro de la infraestructura, las autoridades habrían decidido mantener a los internos dentro de sus celdas. De acuerdo con la organización, el viceministro de Servicios Penitenciarios notificó a los reclusos que continuarían recluidos a pesar del presunto riesgo de colapso.
Además de las condiciones estructurales, el comité reitera que persisten restricciones para el ingreso de alimentos y agua potable por parte de los familiares, situación que —enfatizan— ha provocado desnutrición entre los detenidos y ha agravado la salud de quienes padecen enfermedades sin recibir atención médica oportuna.
El comité sostiene que estas situaciones vulneran las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de los Reclusos, conocidas como Reglas de Mandela, y añade que el Estado, en su condición de garante de las personas privadas de libertad, tiene la obligación de proteger su vida e integridad.
Ante este escenario, Clippve exige una evaluación estructural independiente del penal, el ingreso inmediato de alimentos y agua potable suministrados por los familiares y atención médica urgente para los reclusos enfermos.
Recuerdan que se han mantenido en vigilia y en jornadas de oración pidiendo por la liberación de los presos políticos y visibilizando las condiciones que enfrentan los privados de libertad.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no han respondido públicamente a estas nuevas denuncias.
Caracas / Runrunes


