
Una familia venezolana, compuesta por un padre y sus dos hijos adolescentes, revivió la pesadilla de los sismos de 7,2 y 7,5 a los que sobrevivieron el 24 de junio en La Guaira, esta vez en Cali, Colombia.
Un terremoto de magnitud 7,4 estremeció a las 7:34 a.m, los suelos en varios municipios de Colombia, Cali entre ellos. Varios inmuebles se derrumbaron, trayendo a la memoria aquel fatídico día en La Guaira, cuando los jóvenes perdieron a su madre, su hermano menor y su abuela.
De acuerdo a un artículo publicado en The New York Times, Deivid Delfín, de 44 años, y sus dos hijos, Wilder de 17 y Deivi, de 15, sintieron que su casa en Cali empezó a temblar, por lo que corrieron para encontrar la salida, mientras el padre, que estaba afuera, decidió volver a la casa y buscar de sus hijos.
Aunque al principio no podía encontrar a los jóvenes, pero finalmente todos se reencontraron y están a salvo: “Se me salieron las lágrimas y todo, porque me daba miedo lo que viví ya, lo que vivieron mis hijos. No quiero que les pase nada a mis hijos”, dijo Deivid.
Los tres, sobrevivientes a los terremotos consecutivos ocurridos en Venezuela, que cobraron la vida de al menos 6.301 personas, entre ellas, sus familiares.
Estuvieron buscando incansablemente por 26 días hasta encontrar los cuerpos de sus seres queridos, cuando por fin lo lograron, quisieron dar un cierre a su trágica historia y reiniciar su vida en Colombia, donde el padre vive y trabaja como barbero.
Winder y Deivi Delfín, de 15 y 17 años, sobrevivieron a los dos sismos consecutivos de Venezuela en junio que mataron a miles de personas, entre ellas a su madre, su hermano menor y su abuela. El mes pasado, su búsqueda de 26 días para encontrar los cuerpos de sus seres queridos fue el tema central de un artículo de The New York Times. Luego, los jóvenes se mudaron a Cali, Colombia, donde su padre vive y trabaja como barbero.
El caso de la familia Delfín es uno entre los miles de testimonios que confirman que los venezolanos que migraron a Colombia para huir del desastre de La Guaira y revivieron el trauma psicológico de su experiencia, pues ambos eventos sísmicos se producen en menos de 60 días.
Hasta el momento, el sismo en territorio colombiano registra 132 muertes y daños masivos en infraestructuras, dejando a múltiples familias migrantes nuevamente en situación vulnerable.
Caracas / El Pitazo