Cuando la alcaldía de Santa Ana atendió el clamor de los vecinos que residen en un tramo de la calle Amalia Guevara, quienes por dos años y medio pidieron resolver el colapso de las aguas servidas, los afectados se sintieron aliviados confiando en que finalmente se resolvería el problema, pero han transcurrido dos meses de la ejecución de la obra y persisten las fallas.














